Una de las preguntas que más veces suelen hacerme los alumnos, es «¿Cómo puedo preparar el francés antes de empezar a opositar?». El caso es bastante común: personas que tienen claro que quieren opositar a la carrera diplomática pero que aún se encuentran realizando sus estudios. Por lo general, de derecho, de ciencias políticas o de relaciones internacionales. Aunque no necesariamente, pues muchos de los futuros diplomáticos tienen otras carrera que poco o nada tienen que ver con éstas.
Está claro que un estudiante de derecho o relaciones internacionales no tiene tiempo para ponerse a preparar el temario, el francés y el inglés: debe concentrarse en su carrera actual y en obtener el grado que le permita acceder a la oposición a la carrera diplomática. No obstante, hay cosas que se pueden hacer de cara a preparar mejor el nivel de francés; puesto que, por lo general, la mayoría de los alumnos tienen en común justamente el hecho de que su francés es bastante menos bueno que su inglés, una asignatura y un idioma que se trabajan desde la más tierna infancia.
Cosas que puedes hacer antes de preparar el francés del cuerpo diplomático:
Una estancia en un país francófono:
No es nada baladí, ni, tampoco, es algo reservado a las familias más pudientes. Actualmente es factible hacer estancias en países francófonos como Francia, Bélgica o Suiza gracias a infinidad de programas en los que se puede participar. No sólo hay becas para el estudio de idiomas en estos países, sino que también es posible viajar a ellos como au-pair o para hacer algún tipo de trabajito de estudiantes como puede ser, por ejemplo, ser monitor de campamentos. Todas las opciones son buenas siempre que te permitan estar en contacto con los locales y hablar sólo en francés. Lo importante aquí no es tanto ir a clase, como acostumbrarse a «pensar en francés».
Ir de erasmus
Realizar un erasmus en un país francófono también es otra de las cosas que podemos ir haciendo durante nuestros estudios. De cara a ir preparándonos mejor la oposición al cuerpo diplomático, estar unos cuantos meses estudiando en una universidad francófona puede ser realmente decisivo. No sólo estaremos expuestos a la lengua, sino que estaremos obligados a utilizarla en contextos formales como el académico o el administrativo. Estos contextos y este registro de francés son los que más adelante manejaremos durante el examen de acceso al cuerpo diplomático.
Intercambio de idiomas
Otra opción para quienes no puedan permitirse las dos primeras, es ésta. Un intercambio de idiomas nos supone «perder» un tiempo valioso hablando nuestro propio idioma, pero nos permitirá tener con quién practicar el francés oral. Alguien que nos obligará a esforzarnos a la hora de hablar, que nos entenderá y que nos podrá dar feedback. Uno de los problemas de preparar el examen al cuerpo diplomático es, justamente, esta imposibilidad de hablar habitualmente con alguien en francés. También ésta es una de las razones por las que siempre hago todas las clases 100% en francés y trabajando sobre todo el aspecto oral, que es siempre el más flojo.
Literatura, videojuegos, cine y series
El problema de estas cuatro cosas es que el aprendizaje de francés es unilateral: Se trabaja en una única dirección, la de la comprensión. No nos expresamos ni por escrito ni de palabra cuando consumimos productos culturales en francés. No obstante, usar videojuegos, leer libros y ver películas y series en francés va a mejorar muchísimo nuestro vocabulario y los distintos registros. Es imprescindible proceder al consumo de productos culturales francófonos de cara a preparar la oposición a la carrera diplomática de francés.