Un poco por sorpresa, en plenas fiestas navideñas, ha llegado este año la convocatoria del concurso de acceso a la carrera diplomática que podéis ver aquí, y que aún está en plazo para presentarse en el momento en el que escribo estas líneas.
A grandes rasgos, no hay cambios demasiado grandes en el temario, sino tan solo revisiones de ciertos aspectos que habían quedado pendientes de actualizar. Lo mismo sucede con las distintas pruebas, su orden y sus contenidos, por lo que estamos ante un examen muy similar al de otros años. En lo relativo al francés para el acceso al cuerpo diplomático, vemos que, como venía pasando, se siguen valorando varias cosas tanto en el oral como en el escrito.
Así, la convocatoria indica que «El Tribunal valorará especialmente en estas pruebas de los idiomas obligatorios la capacidad de síntesis y de análisis de las cuestiones suscitadas, la coherencia argumentativa, la riqueza de léxico y estructuras, la corrección gramatical y lexical, la ortografía, la interacción, la fluidez y la pronunciación. La extensión del escrito no será un criterio determinante para la superación del ejercicio»,
La extensión por lo general es difícil que pueda alcanzar las tres páginas, debido al tiempo que se da en el examen a cada idioma para la redacción. Pero es interesante analizar que no sólo se valoran aspectos lingüísticos como el léxico, la pronunciación o las estructuras; sino también la interacción, la fluidez, la coherencia argumentativa y la capacidad de síntesis y de análisis. El examen de francés para la carrera dipomática, al igual que sucede con el de inglés, no se trata como hemos visto ya en numerosas ocasiones, de un test únicamente lingüístico. De hecho, una persona francófona, incluso con un nivel universitario, podría fracasar a la hora de realizar este examen. Las capacidades lingüísticas en francés, siendo fundamentales para aprobar, no son más que una «condición necesaria pero no suficiente». A fin de cuentas lo que se trata de demostrar en este proceso selectivo es que eres, además de un/a excelente conversador/a en francés, una persona capaz de representar a España en el extranjero y eso, además de corrección en francés, requiere de un savoir-faire que no puedes aprender en una academia de idiomas. Pero no te preocupes, en cuanto empecemos las clases, te daré algunas pautas para enfocarlo.